Artículos de juego

Edward O. Thorp: el hombre que venció al crupier

Edward O. Thorp: el hombre que venció al crupier

¿El padre del conteo de Cartas?

Edward Oakley Thorp es considerado por muchos como el creador de la técnica de contar cartas y el hombre que encontró la forma de vencer al juego de Blackjack. Luego de recibir una maestría en Física y un doctorado en Matemáticas en la UCLA, Thorp comenzó a enseñar matemáticas en el MIT. Tiempo después, continuando con su carrera como profesor, pasó dar clases de Finanzas Cuantitativas (preludio de su posterior incursión en el mercado de valores).  

Thorp leyó un artículo en un periódico estadístico que le incitó a estudiar el juego de blackjack en un modo sistemático. Trabajando incansablemente y examinando el juego, diseñó un sistema que “explica las variaciones en esos que permanecieron después de que ciertas manos fueran dadas”. Esta es, de hecho, la esencia del conteo de cartas; la técnica aspiraba a convertir la ventaja de 5% a favor de la casa a un 1% a favor del jugador. Estas eran, por supuesto, unas muy altas aspiraciones.

Thorp entendió que si un jugador de Blackjack cuenta las cartas que le son repartidas, podrá de cierta forma adivinar el resto de las cartas que quedan en la baraja. Así, la persona puede jugar en consecuencia y planear sus siguientes movimientos, determinando si pedir más cartas o plantarse (más información en la sección de contar cartas).

“Fin de Semana Matemático” en el Casino

Claude Elwood Shannon, era un importante matemático e ingeniero norteamericano,  conocido por su entusiasmo con el blackjack y la ruleta. Interesado en muchas de las teorías de Thorp, quiso aplicar estas tácticas a las mesas de casino. Estableció un vínculo profesional y personal con Thorp y a menudo se encontraba con su colega investigador para retiros de fin de semana en Las Vegas donde probaban suerte. Betty, la esposa de Shannon, les acompañaba y desarrollando su propio interés en el mundo del juego.

Estas excursiones de fin de semana servirían como el preludio para el fracaso del conocido Equipo de BlackJack del MIT – un grupo de genios de las matemáticas que tomaron las teorías de Thorp como un texto bíblico para crear sus propias estrategias en el casino - . Al igual que los jóvenes del MIT, Thorp y Shannon solían volver de Las Vegas a menudo con los bolsillos llenos de las ganancias de dos días, que podían llegar a ser de casi $70,000 de acuerdo a los estándares de hoy.

Thorp el Autor

Gracias al éxito de sus libros, Thorp comenzó a acumular una gran fortuna. “Beat the Dealer”, publicado en 1962 fue un éxito instantáneo, transformándose en el primer y definitivo “clásico” sobre el conteo de cartas y considerado aún hoy una lectura obligatoria para todo aquel que desee entender la complejidad del juego de blackjack.

El libro revelaba el conocido “sistema de cuenta de diez”, un tutorial paso a paso que le enseñaba al lector cómo obtener una ventaja en este juego. No es un secreto que la mayoría de los sistemas serios de cuenta de cartas utilizan los métodos de Thorp como base para sus propuestas.

En 1966 fue publicada una segunda edición de “Beat the Dealer”, incrementando la  gran popularidad del original. La causa de esto se encontraba en la presentación de una técnica más aplicable y práctica, otorgando una ventaja muy valiosa a los lectores.

Del Casino al Mercado de Valores

Como hubiera hecho cualquier sabio matemático, Thorp utilizó su genio y lo aplicó en el juego de apuestas empresariales – El Mercado de Valores. “Beat the Dealer” tuvo su continuación en 1967 con “Beat the Market”. Junto con su co-autor J. Regan, Thorp diseñó un sistema a través del cual podía 'leer' el mercado de valores y ‘jugar’ de una forma muy similar a la que utilizaría en el casino. Mientras ayudaba a otros a través de su empresa, "Edward O. Thorp & Associated", amasó la mayor parte de su fortuna en el mercado de valores y con su fondo de riesgos propio.

Thorp fue uno de los primeros siete que entraron al Salón de la Fama de Blackjack. Un merecido honor para el hombre que intimidó a los casinos con sus revolucionarias ideas aritméticas y que fue responsable de las ganancias de muchos ávidos jugadores.