Veintiuno, esa es la cuestión. Desde que el precursor francés del Blackjack se orginara alrededor del año 1700, su característica más atrayente ha sido su sencillez. Aunque ha atravesado varias etapas de popularidad, tanto en Europa como en los EE.UU., ha logrado atraer a los jugadores por su simple, pero brillante estructura. Una caricia al intelecto si lo desea, este juego era jugado en forma diferente en un principio, pero sus reglas básicas han permanecido intactas: el objetivo del jugador es llegar a 21 o lo más cerca posible. Las primera versiones del juego sólo permitían al crupier abrir las cartas de a dos, mientras que los jugadores deberían pagar triple al casino si el crupier recibía una mano natural.
¿Y el nombre Blackjack?
Al arrivar el juego de 21 a las casas de juego norteamericanas en 1900, su popularidad era todavía modesta.
Uno de los incentivos ofrecidos para atraer jugadores a las mesas de blackjack era un índice de pago bonificado de 10:1, si la mano del jugador incluía el As de picas y una Jota negra (picas o trébol). Aunque el incentivo se eliminó, el pegadizo nombre ha permanecido através del tiempo y del aumento de la popularidad del juego.








